Zornitsa Hrístova, traductora y editora de literatura infantil

Foto: Archivo personal
En el diccionario de lengua búlgara la voz Zornitsa tiene dos significados. El primero es el nombre tradicional del planeta Venus, que aparece en la madrugada y el segundo significado es de inicio de algo bello y luminoso. Zornitsa Hrístova es una mujer búlgara a la que este nombre le sienta muy bien porque refleja su carácter. Es una mujer delicada y fina, de poco más de 30 años, que desea convertir las palabras en un puente entre los mundos de los pequeños y de los adultos. Zornitsa es traductora de inglés, periodista, aficionada al arte culinario, mantiene el blogg tochitsa1.blogspot.com. Desde hace dos años es propietaria de la editorial infantil Tochitsa que tiene el lema filosófico Piensa Antes de Crecer. Sin embargo, lo más importante en plan profesional para ella es la traducción.

“Esta es la profesión que he practicado más largo tiempo, en los últimos 10 años, y que es más próxima a mi corazón. Mi amiga y traductora Neva Micheva ha dado una excelente definición de nuestro trabajo. Somos portadores de buenas noticias que conectan a diferentes pueblos y culturas”, dice Zornitsa y recuerda que ha decidido ser una portadora de buenas noticias cuando leyó dos diferentes traducciones de un poema. Entonces se ha dado cuenta cuán responsable e importante es este trabajo. Uno de los primeros libros que tradujo es En Deuda con el placer, de John Lanchester que hasta hoy en día es uno de sus favoritos. En lo que se refriere a la maestría de atenerse estrictamente al texto ajeno al traducirlo, Zornitsa responde con modestia.

“No diría que soy lo suficientemente buena. En el cuento de Rudyard Kippling “La Mariposa que Pateó”. Hay una advertencia hacia las personas que se apresuran en manifestar que son lo suficientemente buenas en algo. Kippling cuenta cómo Suleyman, o sea Salomón, decidió hacer gala de su mesa opípara e invitó a almorzar a todos los animales. Sin embargo, en ese momento, del mar emergió una bestia que se comió todos los manjares en un abrir y cerrar de ojos. Por esto siempre lo pensaría muy bien antes de afirmar que soy buena en algo, porque de lo más profundo de mi ser podría emerger algo se que haga añicos todas mis pretensiones”.

Pero ella sí es buena. Una prueba de ello es el premio que recibió en 2010 por la Unión de Traductores de Bulgaria por su traducción de la novela “Ruido de fondo de Don DeLilo”. En lo que se refiere a la formación académica de Zornitsa, no es menos curiosa que sus intereses. Se graduó en filología inglesa en la Universidad de Sofía San Clemente de Ojrid y después se especializó en Oxford en literatura postcolonial con acento sobre la literatura contemporánea de la India escrita en idioma inglés.

“En 1997-98 cuando viajé a Gran Bretaña para continuar mis estudios, la literatura, la India no era muy conocida en Bulgaria pero a mí me gustaban mucho los libros de autores de este origen. Quería saber más sobre las tradiciones, las corrientes, la historia de su literatura. Además, me pareció que era una perspectiva interesante para estudiar el desarrollo de la literatura búlgara. Me interesaba la relación entre la periferia y el centro en el plano cultural porque Bulgaria había formado parte del Imperio Otomano. Por otro lado, la cultura búlgara siempre ha estado en una posición marginal con respecto a la de Occidente, EEUU y Rusia. En otras palabras, la relación de nuestra cultura con los diferentes centros culturales semeja mucho los rasgos de la literatura postcolonial a nivel mundial. Gran parte de los problemas son los mismos: la emigración de los autores, con la búsqueda de una expresión autóctona que no siempre resulta natural”.

A la pregunta de si la literatura contemporánea búlgara podría esperar tener el éxito que han cosechado los autores indios en los últimos años, Zornitsa responde, lacónica: “Es muy importante que exista una oleada de autores búlgaros fuera del país y que la literatura búlgara sea reconocible a nivel de temas y estilo. Esto facilitaría a los lectores extranjeros que necesitan saber qué podrían esperar de un autor de origen búlgaro. Esto no se puede logar de un modo casual o aislado, hace falta una estrategia y mucho trabajo”.

Hoy Zornitsa Hrístova ha centrado su atención en la “otra” literatura infantil que provoca la reflexión y la imaginación de los pequeños lectores y no se limita a dar únicamente enseñanzas. A través de su editorial desea presentar en el mercado libros infantiles que incentiven el pensamiento individual del menor y que le hagan sentirse capaz de realizar sus deseos y defender su punto de vista, libros que provoquen el profundo interés de los niños hacia las cosas que forman la trama de un cuento.

“Hay gran número de libros infantiles fáciles que simplemente dan determinadas enseñanzas. En Bulgaria continúa editándose sobre todo autores clásicos y son pocos los libros diferentes que constituyan un reto ante la mente del niño lector. Afortunadamente la situación en los últimos años ha comenzado a cambiar. Comenzaron a editarse libros infantiles de autores búlgaros que hasta hace 5 años eran muy pocos. Ahora noto una gran variedad de autores que no escriben historias de consumo rápido, sino libros interesantes y contemporáneos. Hay gran número de ilustradores búlgaros lo cual también es un motivo de alegría para mí. Decidí fundar la editorial Tochitsa hace dos años porque noté enormes nichos vacíos. Mi hija mayor, Ani, está en el tercer grado y me di cuenta de que faltaban libros sobre temas de los que quería hablar con ella mediante los libros. Una cosa es leer a tu hijo traduciéndole un libro y otra, dejarlo que lo lea solo y haga sus conclusiones”.

“Son importantes los libros que plantean preguntas y despiertan la curiosidad, y no los que dan respuestas definitivas y crean la sensación de poner límites a la imaginación infantil”, dice Zornitsa, y señala como ejemplo con un libro juego que ella ha escrito con el apoyo de su hija Ani. “Hazte tú solo un cuento, es un juego con la ayuda del cual el menor puede construir una trama mágica de elementos tomados de los cuentos de hadas pero la historia es propia del niño. Así será el libro que planea editar hasta finales del año hecho con ayuda de su hija. Está dedicado a la vida en Bulgaria durante el medioevo. Los niños podrán imaginarse qué comían los búlgaros durante la Edad Media, cómo solían vestir, qué estudiaban sus coetáneos y cuáles eran los juegos a que jugaban. No tenemos la ambición de crear un cuadro completo de la época, simplemente queremos despertar el interés de los niños por la historia”. 

Versión en español por Hristina Táseva

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